Primicia mortal

Cuando Lou Bloom, un hombre impulsado y desesperado por trabajo, se adentra en el mundo del periodismo criminal de Los Ángeles, difumina la línea entre el observador y participante para convertirse en el protagonista de su propia historia. Ayudándole en su esfuerzo esta Nina, una veterana de noticias de TV.


Crítica de la película 


Nightcrawler es un thriller inteligente con una primicia que va directo al grano: Lou Bloom (Jake Gyllenhaal), un desempleado astuto con cara de drogadicto se da cuenta que la faena de filmar los crímenes con una cámara deja dinero. Así, comienza una rutina de merodeador noctívago en la ciudad de Los Ángeles persiguiendo una clase de periodismo totalmente perjudicial para la obsesión.


El caso es que debe rodar las escenas de accidentes, tiroteos, heridos o allanamientos para vender el video a los noticieros de TV de la productora, Nina Romina (Rene Russo); pero Lou quiere cada vez más. Y lo que comienza como un depravado ejercicio de observación, lo lleva a convertirse en protagonista de la historia que está filmando con unos resultados muy, pero muy fatales.



Pero, ¿Qué lo lleva a actuar así? Esa es la pregunta, porque hay algo raro con él. Algo muy extraño. Aunque es un maldito loco y carece de escrúpulos, este tipo está obsesionado con el reconocimiento. Es factible que un pasado traumático haya influido en su actual condición. De hecho, un breve plano de inserto revela que probablemente toma drogas, además de padecer un trastorno obsesivo-compulsivo que lo mantiene encendido como una linterna. 


La versatilidad de Jake Gyllenhaal actuando no tiene límites. Anota una interpretación camaleónica; una de las mejores en toda su carrera. Nos muestra la psicología de un individuo -compleja por fuera y macabra por dentro-, cuya indiferencia lo lleva a los extremos con tal de obtener lo que quiere en el negocio de grabar víctimas ensangrentadas. 


Y va de aquí para allá bajo una fotografía atractiva de Robert Elswit. Así de simple, Dan Gilroy, en su primer film dirigiendo, hace un trabajo excepcional tanto en el guion como detrás de cámaras. Nunca deja de encendernos la curiosidad con las escenas y juega con los diálogos -afilados- para dejarlos fluir. 


De ese modo transmite la alegoría hacia los noticieros de TV y la manipulación de la información en una sociedad cada vez más envilecida o mejor dicho, perversa cuando los hechos son inventados por un sociópata en una película con un estilo cercano al de “Taxi Driver”, de Scorsese y “Network”, de Lumet.


Creo que pocos olvidarán el concepto, y las personas que vean Primicia mortal lo pensarán dos veces antes de creer las mentiras difundidas por los noticiarios; porque aun siendo entretenida, su mundo nocturno mantiene la inquietud de lo que está sucediendo con una narrativa muy efectista.


Ficha técnica:
Duración: 1 hr. 57 min.
País: Estados Unidos
Director: Dan Gilroy
Guion: Dan Gilroy

Fotografía: Robert Elswit
Música: James Newton Howard
Reparto: Jake Gyllenhaal, Rene Russo, Bill Paxton



7/10


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Los juegos del hambre: Sinsajo - Parte 1

Cuando Katniss destruye los juegos, ella va al Distrito 13 después la destrucción del Distrito 12. Ella se encuentra con la presidenta Coin, que la convence de ser el símbolo de la rebelión, mientras trata de salvar a Peeta desde el Capitolio.


Crítica de la película 


Es común en estos días que Hollywood divida en dos partes la última entrega de una franquicia con la intención de prolongar la historia, y claro, de sacarnos el dinero del bolsillo. Por eso "The Hunger Games: Mockingjay - Part 1", la primera parte del final de la trilogía es un blockbuster de ciencia-ficción impasible, maduro y, en ocasiones dramático, donde las apuestas de su argumento siguen a su favor a pesar de distanciarse de la energía que caracterizó a sus antecesoras.


Eso hace que el tono del film sea diferente. Muy desemejante. De hecho, el director Francis Lawrence mantiene una ejecución diminuta con los niveles de acción para dar una visión más lóbrega de la distopía del mundo de Suzanne Collins.



Y es un movimiento arriesgado, porque al no contar con el ardor los juegos del hambre, la película apoya su hambruna en el drama y maneja a los personajes simplemente de bocadillos para la ampliación de la narrativa.


Después de los eventos de "Catching Fire", Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) se une a la rebelión de los distritos comandada por Plutarch Heavensbee (Philip Seymour Hoffman) y la presidenta Alma Coin (Julianne Moore). Ellos tienen la misión de destruir el Capitolio y derrocar al Presidente Snow (Donald Sutherland), pero cuando Peeta Mellark (Josh Hutcherson) se ve raptado por el gobierno, la agrupación usa a Katniss de Sinsajo (un tipo de Jesucristo femenina empleada como símbolo ante los desesperanzados de los distritos) para comenzar la revolución final y así rescatar a Peeta.


A mi entender, estos intérpretes alcanzan la madurez en la química de sus actuaciones. No se puede negar. Jennifer Lawrence tiene a Katniss en sus venas y la personifica convincentemente junto a unas actuaciones de reparto que soportan su peso.


O mejor aun, los diálogos de las escenas y la musicalización acrecientan el compás narrativo de los personajes con un desarrollo taimado que explora sus conflictos personales; y todo dentro de algunas secuencias memorables.


Esto es como un juego de ajedrez. El artilugio del filme evidencia una exploración de la guerra de propaganda que puede influenciar el pensamiento entre dos facciones con distintos puntos de vista, cuyas ideologías bélicas son más sociopolíticas que militarizadas: el poder de la estampa de la protesta en una sociedad.


Y no hay tiempo para falsedades ni conservadurismos, aunque sabemos que algo siniestro se aproxima. Algo que los subyugados encontrarán en el camino traumático de la revuelta que termina en "The Hunger Games: Mockingjay - Part 2".


Ficha técnica:
Duración: 2 hr. 05 min.
País: Estados Unidos
Director: Francis Lawrence
Guion: Danny Strong, Peter Craig
Reparto: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Liam Hemsworth, Philip Seymour Hoffman, Julianne Moore, Stanley Tucci, Woody Harrelson, Elizabeth Banks, Toby Jones, Donald Sutherland


7/10


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Interestelar

Un grupo de exploradores hacen uso de un agujero de gusano recientemente descubierto para superar las limitaciones en los viajes espaciales humanos y conquistar las grandes distancias involucradas en un viaje interestelar.


Crítica de la película 


En la última década Christopher Nolan ha probado que es un cineasta con ideas visionarias, y, aunque en ocasiones su ambición se sobrexcede, las premisas de sus películas son enormemente provocativas a la hora de crear mundos metafísicos y laberínticos, poblado por personajes que sirven como exposición para las ideas que desarrolla. En el caso de Interstellar, se traslada al espacio con una alucinación hipnótica rebosada de metáforas sobre la humanidad. Nos hace pensar en preguntas y respuestas, y siempre las contesta.

 

Para Nolan, es la reinvención que subyace en la complejidad de una facundia científica con el intelecto de Solaris (Solyaris), de Tarkovsky; el corazón de 2001: A Space Odyssey, de Kubrick; y la astucia de The Right Stuff, de Kaufman. Para mí, una de las películas de ciencia-ficción más audaces que he visto en mi vida, tanto en términos narrativos como en los visuales, por supuesto, junto a una puesta en escena ejecutada con precisión.

 
 

Y eso pasa cuando nos presenta un futuro lejano, en el cual el planeta tierra, inhóspito y polvoriento, está privado de todos sus recursos naturales y los humanos subsisten ante la adversidad. Cooper (Matthew McConaughey), un antiguo astronauta, y su hija de 10 años, Murphy (Mackenzei Foy), descubren señales extrañas de seres inteligentes que los llevan a una base secreta de la NASA. Allí son abordados por el Dr. Brand (Michael Caine), quien elucida el propósito de dicho descubrimiento: una misión interestelar para hallar un planeta habitable donde los humanos puedan vivir.

 

Esto quizá suene a mucho charloteo, pero el motor narrativo de Interstellar metodiza los rompecabezas para reservar todo el tiempo posible con la trama. Y todo es impresionante. Los personajes -sacando a TARS, el robot sarcástico- expresan las emociones a través de las situaciones de las escenas, y cada una de las actuaciones son verosímiles sin ceder la coyuntura de lo que pasa; como el monólogo del amor Hathaway, los sentimientos de culpa de Murph adulta (Jessica Chastain) y hasta el lloriqueo de McConaughey. Sentimos lo que ellos sienten con la empatía que nos regalan.

 

En el mundo de Nolan hay una conexión entre la historia que se cuenta y las imágenes que se ven. Y no olvidemos que esto es ficción. De esa manera se produce más escepticismo que planteamientos de lugar, sin embargo, cuando se le añade ciencia a esa ecuación, la solución es intelectualmente orgásmica.


Por ejemplo, si por un segundo olvidamos la relatividad de Einstein, la evolución, la quinta dimensión de las once dimensiones, la dilatación del tiempo y la paradoja de los gemelos este sería un film sobre el desarrollo de la naturaleza humana y la relación padre-hijo cuando se ve perjudicada por factores externos que retan la intuición, el instinto de supervivencia y la fuerza de voluntad ante los anclajes del futuro. Aun así es un reto.


Por eso todo aquí funciona en los agujeros negros de la apoteosis: una fotografía satisfactoria, el montaje de 2 hrs. 49 min, la banda sonora y hasta los efectos especiales, los cuales logran que algunas de las secuencias sean más espectaculares de lo que son.

 

Sospecho que algunos espectadores encontrarán el argumento de Interstellar con un cliché Hollywoodense que obstaculiza su matiz. Pero, ¿por qué no? Si es necesario para conectar el estrinque. Y el concepto de la película, además de entretener, es explicar con bases científicas los aspectos desconocidos de nuestro universo que podrían pasar.

 

Y claro, pasará algún día. La humanidad quizá pueda cambiar la consciencia ante las desventuras del futuro, pero, como no lo sabemos con certeza, es mejor disfrutar las experiencias del presente mientras viajamos allá, a esa catarsis titulada: "Interstellar".



Ficha técnica:
Duración: 2 hr. 49 min.
País: Estados Unidos
Director: Christopher Nolan
Guion: Christopher Nolan, Jonathan Nolan
Fotografía: Hoyte Von Hoytema
Música: Hans Zimmer
Reparto: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Jessica Chastain, Casey Affleck, Michael Caine, Matt Damon

9/10


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Boyhood

La vida del joven, Mason, desde los 5 años hasta los 18...hasta la adultez.



Crítica de la película 


El director estadounidense Richard Linklater realizó el rodaje de Boyhood durante doce años con los mismos actores, filmando de forma intermitente una vez por año. Y es quizá por ese hecho que, sin ser grandilocuente, entrega una visión profunda y realista sobre el registro del tiempo de los personajes encuadrados frente a la cámara, algo nunca antes visto en la historia del cine. 


En ese sentido se las juega. Ha creado un nuevo tipo de cine experimental que modifica las reglas del intervalo de tiempo, y la cámara es el único narrador omnisciente que divide la delgada línea entre el tiempo de la ficción y el tiempo de la realidad diegética. 



Y si pensamos bien, no es la primera vez que Linklater deja crecer los personajes a través de los años con los mismos intérpretes, ya lo había hecho con la trilogía de "Before", aunque sí es la primera vez que lo logra dentro de la misma película. 


Por eso siempre atina un nuevo ritmo narrativo para satisfacer su ambición. Así, captura la vida de Mason (Ellar Coltrane) desde ser un niño risueño de seis años de edad, hasta que se convierte en un adolescente introspectivo de 18 años. Con el paso de las temporadas, vemos cómo Mason se desenvuelve con su hermana, Samantha (Lorelei Linklater, hija del director), y sus padres separados, Mason (Ethan Hawke) y Olivia (Patricia Arquette); el retrato de la típica familia norteamericana que busca sueños perdidos y que se mantiene unida a pesar de los estereotipos hogareños. 


Los diálogos de estos personajes se sienten filosóficos y auténticos, y la fluidez de las escenas son acogedoras sin la necesidad de acrecentar la verosimilitud de la puesta en escena. Eso se debe a que las actuaciones son demasiado precisas para dejar escapar los detalles. 


Además de profundizar en el desarrollo de los lazos familiares, ofrece un vistazo simple de la naturaleza del crecimiento humano durante diferentes etapas de la vida. 


Y Linklater no proporciona coordenadas entre los cambios de segmentos formado la elipsis, solo nos damos cuenta por la metamorfosis de los actores cuando van avejentándose con el pasar de los años junto a los cambios sociales, los aspectos técnicos, los acontecimientos históricos y hasta las referencias de la cultura estadounidense de la última década. 


De hecho, la película es un comentario mesurado y atrevido de cómo el comportamiento humano se ve tornadizo ante una transición temporal causada por los patrones sociales. Los instantes nos pasan por delante sin ni siquiera darnos cuenta de que el mañana ya pasó. No se recupera. Está en el ayer porque perpetuamente vivimos el ahora. Y ese tiempo es un punto que va y viene. No hay segundos chances para apreciar los buenos momentos que la vida arrastra en el presente. 


Y por ahí dicen que recordar es vivir, pero Boyhood nos dice que vivir es recordar. Las emociones de este film son tan altas que es imposible no sentir nostalgia ni identificarse con la similitud de nuestras propias vidas. 


Linklater prueba que el cine no es solo una proyección en la pantalla, sino, una simbiosis que emula nuestra existencia y la transforma. Esta es una película de mayoría de edad que traspasará generaciones y vivirá su periquete en la eternidad de las obras maestras.



Ficha técnica:
Duración: 2 hr. 45 min.
País: Estados Unidos
Director: Richard Linklater
Guion: Richard Linklater
Reparto: Ellar Coltrane, Patricia Arquette, Ethan Hawke, Lorelei Linklater



9/10


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