La trama sigue durante una noche a Lorne Michaels, un productor novato que prepara la emisión del primer episodio de Saturday Night Live, pero cuya preparación choca con un plató caótico plagado de incidentes por la rebeldía de los comediantes del elenco y la indiferencia del equipo técnico.
En general, la premisa posee un arranque interesante que, en un principio, me llama la atención por la manera en que se narra el barullo sobre las claves de la comedia dramática y la biografía histórica para situar el contexto en el que se desarrolla el asunto. Sin embargo, el guion no se toma en ningún momento la molestia de desarrollar a los personajes lejos de las motivaciones que justifican su presencia y, a menudo, opta por reducir las acciones de ellos a una serie de situaciones predecibles que nunca escapa de la circularidad de diálogos a puerta cerrada sobre inquietudes profesionales de último minuto.
Por tal razón, no me queda mas remedio que permanecer bajo una abulia que se prolonga con los dilemas de Michaels para para poner las cosas en orden y convencer a los ejecutivos de la viabilidad del show; los chistes de Chevy Chase en los camerinos para burlarse de sus colegas con cierta arrogancia; la alienación de John Belushi que causa problemas para adaptarse; la inexperiencia de los técnicos que operan las cámaras y las pantallas; la decepción de Jim Henson por la forma en que los guionistas rechazan su segmento de los Muppets; los chistes racistas de Garrett Morris antes de cuestionar al grupo de comediantes; las sugerencias de Rosie Shuster para mejorar las escenas cómicas; las dudas del jefe David Tebet sobre la rentabilidad de un show de comedia. Las escenas parecen repetirse en una rutina de discusiones, acuerdos, consejos y monólogos, sin ningún tipo de giro o sorpresa detrás de las dinámicas de los personajes.
Al margen de las debilidades narrativas, las actuaciones del reparto me parecen particularmente decentes retratando a los célebres comediantes de la tropa del primer SNL, destacándose Gabriel LaBelle, Dylan O'Brien y, muy especialmente, Cory Michael Smith, que se roba unas cuantas escenas interpretando a Chase con su característico humor negro.
Con el amplio reparto de actores, Reitman elabora un comentario sobre la crisis creativa y los riesgos de producción de los show televisivos, pero, además, deposita algunas de sus virtudes en la puesta en escena a través del diseño de vestuario, la auténtica reproducción del estudio en la época y, asimismo, el uso dinámico del encuadre móvil que se manifiesta con el plano secuencia de una cámara en perpetuo movimiento manejada por la fotografía solvente de Eric Steelberg, que además capta a plenitud las atmósferas del set televisivo.
Técnicamente, Reitman permite que la película se vea pulida desde la superficie, pero detrás del acabado no puede evitar los tropiezos narrativos que le quitan la gracia a su propuesta cómica sobre el origen de SNL, quedando más bien como un anuncio publicitario por el 50 aniversario.
Streaming en:
Título orig43
Duración: 1 hr. 49 min.
País: Estados Unidos
Director: Jason Reitman
Guion: Gil Kenan, Jason Reitman
Música: Jon Batiste
Fotografía: Eric Steelberg
Reparto: Gabriel LaBelle, Dylan O'Brien, Cory Michael Smith, Lamorne Morris, Rachel Sennott, Cooper Hoffman, Matt Wood, J.K. Simmons, Willem Dafoe
Calificación: 5/10






