The Mandalorian and
Grogu, la esperada incursión cinematográfica de la exitosa serie de Disney+,
dirigida nuevamente por
Jon Favreau, representa para mi gusto una oportunidad desaprovechada para expandir las
posibilidades del universo
Star Wars. La experiencia que obtengo por pasar dos largas horas consumiendo su
metraje me induce a pensar lo suficiente como para poner en duda el futuro de
la franquicia creada por
George Lucas
porque, a decir verdad, es la película de Star Wars más aburrida que he visto,
como un episodio largo y predecible de TV que se pierde a medio camino en la
galaxia lejana.
La trama sigue al cazarrecompensas Din Djarin, también conocido como el Mandaloriano, y su pequeño hijo adoptivo Grogu, en los días que trabajan para la Nueva República dando caza a los señores de la guerra imperiales, pero cuyos objetivos cambian cuando el Mandaloriano acepta la misión de la comandante Ward para encontrar al misterioso Comandante Coin que trabajaba para El Imperio, algo que también lo lleva a aceptar una misión secundaria de los gemelos Hutt —hermanos y sucesores del fallecido señor del crimen Jabba— para rescatar al hijo y heredero de Jabba, Rotta, del planeta Shakari a cambio de información.
En general, el arranque se activa sobre los mecanismos habituales de la fórmula de la saga, sobre los marcos genéricos de la aventura fantástica y la ciencia ficción de ópera espacial que sirven para justificar el viaje de los personajes por planetas para resolver el conflicto. Sin embargo, el guion no se toma la molestia de ampliar el desarrollo de los personajes más allá de las motivaciones previamente establecidas que sustentan sus acciones y opta, a menudo, por una estructura episódica dilatada que parece más un capítulo extendido de la serie televisiva, repleto de situaciones rutinarias que reducen el asunto a viajes interestelares y diálogos expositivos que solo repiten trivialidades.
En este sentido, la repetición estropea el relato en la misión de Djarin para salvar al cautivo Rotta en medio de combates de gladiadores en una arena de lucha propiedad del capo Janu; la persecución en la que Djarin y Grogu capturan a Janu con ayuda de Rotta antes de escapar en su nueva nave; la emboscada nocturna en la que Djarin es atacado y capturado mientras Grogu lo persigue para ayudarlo con el uso de la Fuerza. El barullo, por añadidura, recicla tropos sin ofrecer giros significativos ni una exploración más profunda del lore en sus temas sobre paternidad, redención y lealtad; además de que las revelaciones supuestamente impactantes se anticipan con facilidad y el clímax carece de cualquier rastro de recompensa.
La primera mitad trata de la ética del deber del Mandaloriano que se repite entre peleas con armas y persecuciones a alta velocidad junto a su "hijo" Grogu. La segunda mitad, en cambio, muestra la valentía de Grogu para valerse por sí mismo al rescatar a su "padre" herido usando su astucia; pero sus apariciones están calculadas para provocar momentos tiernos prefabricados que intentan vender su ternura como un recurso casi publicitario.
Al margen de estos tropiezos, Pedro Pascal cumple con su rol al interpretar al enigmático cazarrecompensas con armadura, valiéndose de dobles para las escenas de riesgo con el traje, pero se ve limitado por un guion que no permite explorar otros matices psicológicos de su personaje, quedando como una figura de acción plana.
La dirección de Favreau suele depositar algunas cosas aceptables en el diseño de producción y los efectos visuales que de alguna forma mantienen el estándar elevado de ILM, aunque no se preocupa por añadir algo de fuerza a las numerosas secuencias de acción que sufren de una coreografía errática, como si fuera el producto de la inteligencia artificial. El empeño de Favreau, junto a la banda sonora olvidable de Ludwig Göransson, pone de manifiesto las debilidades de esta película aburridísima de Star Wars, que parece haber sido realizada bajo las presiones corporativas de Disney.
Streaming en:
Título original: Star Wars: The Mandalorian and Grogu
Año: 2026
Duración: 2 hr. 12 min.
País: Estados Unidos
Director: Jon Favreau
Guion: Jon Favreau, Dave Filoni, Noah Kloor
Música: Ludwig Göransson
Fotografía: David Klein
Reparto: Pedro Pascal, Sigourney Weaver, Jonny Coyne, Hemky Madera, Jeremy Allen White (voz),
Calificación: 3/10






