After the Thin Man es una película de W.S. Van Dyke que constituye, en cierta medida, la segunda de las seis películas de la MGM protagonizadas por William Powell y Myrna Loy sobre la famosa pareja de detectives creada por Dashiell Hammett. A diferencia de The Thin Man (Van Dyke, 1934), que me parece irregular, encuentro que esta es, en cambio, una de esas secuelas raras que superan a la original por la manera en que Van Dyke, aprovechando la química de Powell y Loy, expande su propuesta detectivesca con elegancia al entregar un equilibrio sutil entre comedia sofisticada y misterio de asesinato.
La trama, situada durante la víspera de Año Nuevo en San Francisco, sigue a Nick y a Nora Charles cuando son invitados a cenar con la aristocrática familia de Nora, donde se enfrentan al caso de asesinato de Robert, el marido mujeriego de la histérica prima de Nora llamada Selma Landis.
Desde el principio, esta premisa me llama la atención por la forma en que se estructura el conflicto narrativo sobre las fórmulas de la comedia screwball y el misterio whodunit, donde el detective investiga las pistas dejadas por varios sospechosos antes de reunir a todos a puerta cerrada para revelar la verdad sobre el asesino. Esto produce el efecto adecuado de sorpresa porque el guion, entre otras cosas, se toma el tiempo necesario para desarrollar a los personajes a partir de su dinámica conyugal, a menudo arreglada a través de situaciones que mantienen la sutileza entre los diálogos afilados de doble sentido y los giros inesperados que equilibran la exposición cómico-misteriosa.
Por tal razón, la trama logra sostener una consistencia que se prolonga a través de la visita familiar de Nick y Nora donde la tía Katherine le pide a Nick que investigue discretamente la desaparición de Robert; el encuentro de Nick y Nora con Robert en el club nocturno administrado por el gánster Dancer; el asesinato de Robert en una calle neblinosa a la medianoche; las pesquisas de Nick al investigar a los sospechosos del homicidio junto al teniente Abrams. El asunto avanza a ritmo placentero entre escenas de coqueteo, fiestas, chantaje, adulterio, mentiras, pistolas y asesinatos.
Pero, por si fuera poco, el argumento me parece particularmente entretenido por la química irresistible que demuestran Powell y Loy. Powell sigue siendo el detective retirado que prefiere un martini a una pistola, que aprovecha su carismático registro expresivo para interpretarlo como un hombre cínico, despreocupado y elegante que emplea su humor y astucia callejera (conoce bien a los criminales de los bajos fondos) para enfrentar el peligro. Loy, por su parte, interpreta a Nora como la esposa rica e inteligente que es mucho más que una compañera decorativa, pues participa activamente al cuestionar, observar y disfrutar de la vida junto a su esposo. Powell y Loy se entienden con miradas, bromas y un afecto genuino que hace que cada escena compartida me resulte refrescante cuando presentan a una pareja moderna sin perder el sentido del humor ni la complicidad.
El reparto de secundarios provee actuaciones complementarias, pero se destaca, ante todo, James Stewart en uno de sus primeros papeles de peso, quien aporta una presencia que anticipa la versatilidad que demostraría más adelante.
En términos generales, la dirección de Van Dyke es singularmente eficaz al aplicar su método de realización para dimensionar las escenas con el primer plano, el plano subjetivo, el fuera de campo, la elipsis, el sonido diegético y la fotografía de Oliver T. Marsh, que altera las atmósferas con el uso de la iluminación y las modalidades del encuadre móvil que dinamizan en las intenciones de los personajes con el movimiento. Van Dyke dirige con inteligencia el tono ligero de la comedia de enredo con momentos oscuros de suspense, sin que ninguno de los dos géneros pierda fuerza. Esto tiene como resultado, en última instancia, que su película se sienta divertida y misteriosa a la misma vez.
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Título original: After the Thin Man
Duración: 1 hr. 52 min.
País: Estados Unidos
Director: W.S. Van Dyke
Guion: Frances Goodrich, Albert Hackett
Música: Herbert Stothart, Edward Ward
Fotografía: Oliver T. Marsh
Reparto: William Powell, Myrna Loy, James Stewart, Elissa Landi, Sam Levene, Joseph Calleia
Calificación: 7/10






