A través del fuego es una película que, en cierta medida, supone el regreso de Paul Greengrass a su poética de lo verídico, en un intento de abordar ese cine de catástrofes que discretamente se ha puesto de tendencia en Hollywood en los últimos años. Está basada en el libro de Lizzie Johnson, que describe los eventos reales del Camp Fire ocurridos en la localidad de Paradise en 2018 y que, a la fecha, es el incendio forestal más mortífero en la historia del estado de California. Las dos horas que dura me mantienen enganchado del asiento porque, francamente, me parece un thriller de desastre que nunca pierde el rastro atrapante con las actuaciones de Matthew McConaughey y America Ferrera, con una trama que reafirma la destreza de Greengrass para retratar los acontecimientos con tensión.
La trama sigue a Kevin McKay, un conductor de autobús escolar con una vida personal fracturada que se ve repentinamente responsable de evacuar a 22 niños y su maestra, Mary Ludwig, mientras el fuego devora los pueblos cercanos. En general, esta premisa sencilla sirve como base para estructurar la narrativa sobre las fórmulas habituales del cine de catástrofe, donde un hombre ordinario se convierte en un héroe al enfrentar el peligro con su instinto de supervivencia.
Lo interesante es que Greengrass evita sensacionalismos gratuitos y, a menudo, opta por construir el lado tenso del relato de manera progresiva, dejando el espacio necesario en ciertas escenas para aclarar el arco dramático del protagonista al mostrar sus acciones, añadiendo profundidad al desarrollo del conflicto con unos diálogos que me invitan a reflexionar sobre lo que sucede.
Por tal razón, permanezco enganchado con los problemas familiares de Kevin como padre que intenta recuperar el vínculo con su hijo adolescente mientras cuida a su madre enferma; las operaciones de los bomberos para extinguir los incendios en las montañas y evacuar las zonas afectadas; la rutina de Kevin al conducir el autobús mientras discute con la directora de transporte por el mantenimiento; el deber de Kevin al manejar el autobús con niños por las autopistas mientras lucha contra el tráfico y habla con la profesora sobre la ruta. Aunque algunas escenas ocurren de forma predecible, la trama me resulta sorpresiva porque, por añadidura, suelta con sutileza los golpes de efecto para equilibrar la odisea del conductor y el infierno de llamas en la zona de evacuación.
El barullo funciona, entre otras cosas, para elaborar un comentario sobre la paternidad y el impacto medioambiental, entendido como la ética de un hombre ordinario que se enfrenta a circunstancias extraordinarias para superar los miedos intrínsecos que lo llevaron a tomar decisiones erráticas en su vida. Este discurso es correcto al explorar temas como la fragilidad de la vida cotidiana y la solidaridad en tiempos de crisis, aunque pierde profundidad por el sesgo progresista que señala a la empresarialidad como responsable del daño medioambiental.
Al margen de esto, McConaughey ofrece una actuación bastante orgánica al encarnar a un hombre imperfecto —un padre ausente y trabajador en crisis— que encuentra redención en el servicio a los demás, combinando su presencia física con una vulnerabilidad contenida en sus gestos expresivos. Ferrera, por su parte, aporta una conexión emocional creíble con los niños al interpretar a la profesora determinada. La química entre ambos alcanza momentos de intimidad.
Técnicamente, la dirección de Greengrass deposita algunas de sus virtudes en el montaje dinámico, el encuadre móvil de una cámara en mano con constante movimiento y, asimismo, los efectos especiales que recrean el incendio aterrador: cielos anaranjados, cenizas flotantes y llamas furiosas; valiéndose de la fotografía solvente de Pål Ulvik Rokseth para subrayar el contraste cálido entre las atmósferas diurnas y la oscuridad infernal. Estos elementos, junto a la banda sonora de James Newton Howard, me hacen sentir el calor, el pánico y la claustrofobia dentro del autobús, como si yo formara parte del grupo vulnerable en la vía de escape. Su película es, sin duda, bien entretenida.
Streaming en:
Título original: The Lost Bus
Duración: 2 hr. 10 min.
País: Estados Unidos
Director: Paul Greengrass
Guion: Brad Ingelsby, Paul Greengrass
Música: James Newton Howard
Fotografía: Pål Ulvik Rokseth
Reparto: Matthew McConaughey, America Ferrera, Ashlie Atkinson, Yul Vazquez
Calificación: 7/10






