En 1963 se produjo el estreno de Jasón y los Argonautas, una película del director inglés Don Chaffey que, en cierta medida, busca adaptar libremente el poema épico Las Argonáuticas, escrito en el siglo III a. C. por el poeta griego Apolonio de Rodas. Por lo que observo en más de 103 minutos, es una épica de aventuras y fantasía que, en la superficie, es algo vistosa por los efectos especiales, pero cuya narrativa, por desgracia, frecuenta demasiado lugares comunes hasta lograr que el viaje del héroe mitológico sea predecible.
La trama, ubicada cuando Pelias usurpa el trono de Tesalia y asesina al rey Aristóteles, sigue veinte años después la odisea de Jasón, un guerrero guiado por la diosa Hera que, como hijo de Aristóteles, tiene el objetivo de buscar el legendario Vellocino de Oro para poner fin al reinado de Pelias y reclamar el trono de su padre, además de demostrar su valentía frente a los dioses del Olimpo de Zeus, partiendo en un barco con destino a Cólquida junto a algunos de los guerreros más poderosos, entre los que se encuentran Hércules, Hilas y Acasto.
En términos generales, esta premisa sencilla funciona como el catalizador de un conflicto que, dentro de sus marcos narrativos, se estructura sobre las fórmulas de la epopeya de espada y sandalias que era común durante el cine péplum de la época, donde el héroe se enfrenta a distintos desafíos y monstruos mientras guía a su tripulación para cumplir con la misión encomendada por los dioses. Sin embargo, el guion no se toma la molestia necesaria para desarrollar la psicología de Jasón más allá de las motivaciones que justifican su expedición, a menudo manteniendo el epicentro de acción sobre una serie de situaciones rutinarias que carecen de gancho entre los diálogos huecos.
De esta manera, no puedo evitar permanecer abúlico mientras observo el liderazgo ejercido por Jasón sobre los argonautas que reman en el barco Argos; la feroz batalla de los argonautas para contener la amenaza de la gigantesca estatua de bronce de Talos que cobra vida; la trampa que ponen los argonautas para atrapar a las Arpías que atormentan al ciego Fineo; las maniobras marítimas de los argonautas para navegar entre las Rocas Chocantes de recibir la ayuda de Tritón; el vínculo amoroso de Jasón y Medea antes llegar a Cólquida. Los facilismos narrativos, por lo regular, conducen la aventura fantástica por zonas previsibles.
La actuación de Todd Armstrong es, como mucho, decente al transmitir el heroísmo de Jasón como líder serio y determinado, aunque a veces su rigidez le quita el carisma, con diálogos que no compensan la falta de profundidad del personaje. Nancy Kovack, por su parte, tiene algo de presencia como Medea, pero su rol se reduce drásticamente al de una muñeca de porcelana. El resto de los actores secundarios, en su mayoría, son intercambiables: un puñado de músculos y barbas sin personalidades definidas, salvo contadas excepciones como el Hércules de Nigel Green.
La dirección de Chaffey, entre otras cosas, es un poco funcional para colocar las piezas en un orden que sea sorpresivo, aunque es particularmente acertada con las decisiones que ejerce sobre el vestuario, los decorados que reproducen la antigüedad griega, la fotografía de Wilkie Cooper en Eastman Color de las bellas locaciones mediterráneas y, ante todo, las panorámicas que ponen de manifiesto los efectos especiales prácticos ejecutados por Ray Harryhausen para recrear el lado fantástico del relato mitológico con una combinación entre la sobreimpresión y la animación stop-motion en las distintas secuencias de monstruos que son animadas fotograma a fotograma con una paciencia artesanal —como el gigante Talos, las arpías, la Hidra de siete cabezas—, alcanzando su punto de destreza coreográfica en la legendaria batalla contra el ejército de esqueletos armados. Chaffey también permite que se escuche la banda sonora de Bernard Hermann con sus trompetas heroicas y cuerdas tensas. Pero ninguno de estos elementos, en última instancia, consiguen sacar a su película épica de los tropiezos narrativos.
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Título original: Jason and the Argonauts
Duración: 1 hr 44 min
País: Reino Unido
Director: Don Chaffey
Guion: Jan Read, Beverley Cross
Música: Bernard Herrmann
Fotografía: Wilkie Cooper
Reparto: Todd Armstrong, Nancy Kovack, Gary Raymond, Niall MacGinnis, Laurence Naismith, Nigel Green.
Calificación: 6/10













