La FMI se apaga cuando queda implicada en un atentado contra el Kremlin, lo
que causa que Ethan Hunt (Tom Cruise) y su nuevo equipo vayan en busca de
los responsables para limpiar el nombre de su organización.
Duración: 2 hr. 13 min.
País: Estados Unidos
Director: Brad Bird
Guion: Josh Applebaum, André Nemec
Reparto: Tom Cruise, Jeremy Renner, Simon Pegg, Tom Wilkinson
Crítica de la película
Mission: Impossible - Ghost Protocol es un thriller de acción que no
desperdicia el tiempo para inyectar la adrenalina que estamos acostumbrados
a ver
en
esta serie. Aunque con la única diferencia de que esta supera por gran
margen a sus antecesoras con
buenas
escenas de acción, con
la
introducción de nuevos personajes y, por supuesto, con
una trama bien estructurada que nos hace estar atados a nuestros
asientos durante dos horas de puro espionaje táctico.
Y puedo destacar que ésta es la primera de la serie rodada en el formato
IMAX, ejecutada a la perfección bajo la dirección de Brad Bird, quien
también está por primera vez, pero rodando una película live-action.
O sea, manipula todos los elementos que acarrean
la articulación narrativa y los parodia con un resultado
eficaz.
Tanto así que la misión parece sencilla, pero no es. En esta película Ethan Hunt
(Tom Cruise) y su equipo, formado por la agente Jane (Paula Patton) y el
hacker-payaso de Benji (Simon Pegg) se deben enfrentar a las probabilidades
para realizar una tarea casi irrealizable: un trabajo en el Kremlin buscando
información relacionada con Kurt "Cobalt" Hendricks, un terrorista (mal de
la cabeza) que con conocimientos en explosivos, especialmente armas
nucleares, quiere destruir el mundo iniciando una guerra nuclear que
conlleve al fin de la raza humana.
Una vez que la encomienda sale mal y el Kremlin vuela en pedazos, el
gobierno ruso culpa a Estados Unidos por la acción; Estados Unidos culpa al
FMI (Fuerza Misión Imposible); el FMI culpa a Ethan Hunt y su equipo; y el
resto es historia del Protocolo Fantasma. Entonces, Ethan y su grupo, los
cuales introducen un nuevo agente llamado William Brandt (Jeremy Renner),
deberán ingeniárselas utilizando todas sus habilidades de espionaje para
descubrir el paradero de Cobalt, impedir que consiga los códigos de
detonación para las ojivas nucleares y detenerlo antes de que destruya el
mundo con esas armas de destrucción masiva (algo típico en los villanos).
Y por ahí se va la cosa. Me llamó mucho la atención la manera en que Brad
Bird ejecuta esta película. Se olvida de los cliché convencionales de la
saga anterior y los ridiculiza dándole un toque más cómico al argumento,
pero solo en algunas escenas. Un ejemplo es cuando Ethan decide tomar la
misión y la grabación que supuestamente debe autodestruirse en cinco
segundos, no lo hace y, Hunt, eventualmente la golpea para romperla.
Ahora bien, si pensabas que los actores con "cara bonita" no hacen escenas
de riesgo, piensa de nuevo. Probablemente ya sabías de las secuencias
filmadas en el Burj Khalifa en Dubai. Esa escena en particular, con todas
las maniobras de los planos, es simplemente espectacular; hecha
principalmente para impactarnos. No sólo por la manera en que Tom Cruise
realizó la escena de riesgo sin doble, sino por la gran cantidad de tomas
desde distintos ángulos que
crean
pánico, haciéndonos creer que estamos dentro del peligro. Créanme que lo
consiguen (casi tuve un infarto al corazón).
Gran parte de la película se beneficia de actuaciones interesantes. Ya no
es como antes, que era solo Ethan Hunt en un encargo. Ahora cada uno de los personajes tiene un trasfondo emocional, es decir,
algo que los motiva a actuar de cierta forma. Ethan Hunt actúa de manera
temeraria porque la muerte de su esposa lo "afectó" emocionalmente; por así decirlo, parece un hombre sin nada que perder y
se nota que está un poco viejo para el trabajo de espía. En el caso de
William Brandt (Renner), el nuevo miembro del equipo, emana un aire
expresivo de misterio que nos hace pensar que es un agente con muchas
habilidades, pero que encierra un pasado incierto, donde luego se revela el
porqué de su manera de actuar. Jane (Paula Patton) es la chica sexy-agresiva
que busca vengarse y, por último, Simon Pegg es el "hacker burlesco", que
como le digo, es uno de esos personajes chistosos que están ahí para hacer
reír en cada una de
las escenas, aunque no hay nada que no pueda hacer tecnológicamente
hablando.
Las escenas de riesgo son extremadamente impresionantes, los efectos
visuales generados por ordenador (CGI) son impecables y la banda sonora en
manos de Michael Giacchino genera tensión en los momentos claves. Es decir,
esta combinación de elementos es lo que
logra
que el filme sea bastante interesante, incluso más atrayente que las tres
entregas anteriores. Sin mencionar que Ethan Hunt es un espía del calibre de
Jason Bourne y que todavía le queda madera para quemar en la serie.
Por eso digo que a un ritmo acelerado Mission: Impossible - Ghost Protocol
es un viaje frenético que cuenta con secuencias de acción asombrosas y
consigue entretener con una trama fresca. Pero por si fuera poco, devuelve
al mapa una franquicia que se encontraba oxidada, dejándonos con todas las
ganas de una ver nueva entrega.
7/10
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